Mezclar concreto para postes: 80 libras, una pendiente y una quemadura

Un saco de 80 libras de mezcla de concreto es arena y grava con cemento. Cien postes son como 250 de esos sacos, y cada uno se levanta dos veces.
Los puntos
- Lo que lo lastima aquí no es una carga pesada. Son 250 sacos por semana de la tarima a la troca a la carretilla, el giro hacia el hoyo, y la carretilla que se le escapa en la bajada y lo arrastra cuesta abajo debajo de ella.
- Dos hombres o un diablito para los sacos, y el saco pegado al cuerpo. Corte el saco sobre la orilla de la carretilla; no lo suba al hombro para vaciarlo.
- La mezcla mojada es cáustica, pH de 12 a 13, y quema sin arder. Mangas largas, guantes impermeables, y lentes mientras se vacía la mezcla seca, porque el polvo en el viento es lo mismo.
- Una carretilla de 6 pies cúbicos cargada pesa de 300 a 400 libras. En una pendiente mantenga la carga abajo de usted al bajar, frene con las piernas, y nunca cruce la pendiente donde una rueda se meta en un hoyo.
- El hoyo tiene 30 pulgadas de hondo y 10 de ancho, y el hombre que mete el pie con un saco al hombro se quiebra el tobillo. Los hoyos se marcan o se tapan hasta que el poste esté adentro.
Por qué sale mal
Un saco de 80 libras sostenido con los brazos estirados pone unas 800 libras de compresión en los discos bajos, porque la columna trabaja como palanca de 10 a 1. Saco pegado al cuerpo, doble caderas y rodillas, y gire los pies en vez de torcerse con la carga. El límite de levantamiento de NIOSH en condiciones ideales es 51 libras; un saco de 80 libras está por encima de eso para todos en la cuadrilla, así que son dos hombres, un diablito o las horquillas del minicargador.
Las quemaduras de cemento tienen su propia plática; la versión de cercas es el guante que se moja por dentro y se queda puesto tres horas, y la rodilla que se hinca en la mezcla junto al hoyo. No arde, así que se entera en la cena. Cambie los guantes mojados, no se hinque en la mezcla, y traiga un garrafón de 5 galones de agua limpia en la troca para enjuagar la piel, por lo menos 15 minutos si le entró a los ojos.
La mezcla seca es sílice cristalina, el mismo polvo de cortar concreto. Vaciar un saco desde el hombro a la carretilla le pone la nube en la cara. Corte el saco abajo, sobre la orilla, párese contra el viento, y no sacuda la última taza. Vaciar seco directo al hoyo es el mismo polvo con menos control de a dónde va.
Una carretilla de 350 libras sobre una sola rueda: cuando la rueda cae en un hoyo o pega en una raíz, los mangos se le zafan de las manos, y en bajada la carga lo jala hasta que se voltea. Pasos cortos, carga abajo de usted, las piernas como freno, y párese antes del hoyo en vez de voltearse dentro. Mejor todavía, mezcle junto al hoyo en una tina o con revolvedora para que la carretilla nunca ande en la pendiente.
El saco de 80 libras también lo agarra en la tarima: los sacos de arriba están a la altura del pecho y los de abajo a los tobillos, y la última fila es la carga que lastima. Vuelva a apilar la tarima a la altura de la cintura con las horquillas o el minicargador antes de sacar sacos a mano, y roten a quien anda en los sacos.
Preguntas para la cuadrilla
- ¿Cuántos sacos van hoy, y cómo van a llegar de la tarima a los hoyos?
- ¿Dónde está el agua para enjuagar la piel, y quién tiene guantes secos para cambiarse?
- ¿Cuáles hoyos están en la pendiente, y por dónde va la carretilla para llegar a ellos?
Para cerrar
Hoy cada saco lo mueven dos hombres o una rueda, y cualquiera con mezcla mojada dentro del guante se para y se enjuaga antes del siguiente hoyo.
Para tener la plática con su cuadrilla
1
Léala en voz alta. Cinco minutos, antes de que empiece el trabajo.
2
Haga las preguntas. La cuadrilla que habla es la que recuerda.
3
Que firmen en sus propios teléfonos, y el registro queda sellado.