Casa habitada: el niño y la sierra que dejó conectada

Un niño chiquito se puede ahogar en una cubeta de 5 galones con 4 pulgadas de agua, y ha pasado cientos de veces. Su cubeta de lechada se quedó en el pasillo durante la comida.
Los puntos
- Una casa habitada tiene gente adentro que no sabe lo que puede hacer una sierra de agua, una cubeta con agua, una cubeta abierta de adhesivo o una navaja en la barra. El niño de cuatro años, la abuela y el perro están en su obra, y usted es responsable de lo que puedan alcanzar.
- La norma pone al patrón a cargo de un programa, con inspecciones regulares del sitio y su equipo, y cualquier herramienta que no sea segura etiquetada, bloqueada o retirada. En una casa eso es el encargado recorriendo los cuartos en cada descanso y al final del día.
- Cada herramienta desconectada o sin batería en cada descanso. Navajas retraídas, cubetas vacías, botes tapados, el cable de la sierra de agua fuera de la pared. Un niño encuentra el gatillo antes de que usted encuentre al niño.
- El contacto que usted desconectó para la sierra puede ser el congelador, la bomba de sumidero, la pecera o un concentrador de oxígeno. Pregunte antes de desconectar cualquier cosa, vuelva a conectarla, y avise.
- El polvo y los vapores no se quedan en su cuarto. Aire acondicionado apagado, el retorno tapado, la puerta del trabajo sellada, y la familia informada de lo que hay en el aire y cuándo pueden regresar.
Por qué sale mal
Una obra de construcción tiene cerca y letrero. Una casa tiene una familia que atraviesa la zona de trabajo para llegar al baño. La norma 1926.20(b) pone sobre el patrón la obligación de llevar un programa de inspecciones frecuentes y regulares del sitio, los materiales y el equipo por una persona competente, y de etiquetar, bloquear o retirar cualquier cosa insegura. En un trabajo residencial esa persona competente es el encargado, y la inspección es el recorrido por cada cuarto que haya tocado antes de la comida, antes de salir por material y antes de que la troca arranque.
Empiece el día acordando con el dueño dónde está la zona de trabajo y cómo se mantiene la familia fuera de ella. Una puerta cerrada, una rejita para bebé, una franja de cinta cruzando un pasillo, lo que le quede a la casa. Pregunte por niños, edades, horas de siesta, mascotas, y quién más está en la casa durante el día. Pregunte qué hay en los circuitos que va a cargar y qué está conectado en los contactos cerca del trabajo. Escriba la hora de reingreso para adhesivos y acabados en el presupuesto y dígala en voz alta.
La herramienta dejada conectada es el clásico. Una sierra de agua en su caballete con el cable en la pared, una sierra de inglete, un mezclador de paleta en una cubeta, una clavadora en la manguera. Un niño jala un gatillo sin saber lo que hace; un adulto la mueve y la arranca con el seguro del gatillo. En cada descanso los cables salen, las baterías se quitan, las mangueras se desconectan y las herramientas se ponen donde un niño no las alcance o en la troca. Las hojas de las navajas se retraen cada vez que la navaja sale de su mano.
Las cubetas son un riesgo de ahogamiento que sorprende a la gente. Un niño chiquito con la cabeza lo bastante pesada para volcarse dentro de una cubeta de 5 galones no puede empujarse hacia afuera, y unas pulgadas de agua bastan. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor ha contado más de 275 de estas muertes desde 1984. Vacíe cada cubeta cuando se aleje de ella, y no en el fregadero del cliente si trae thinset. Los botes de adhesivo, primer y acabado llevan la tapa puesta entre usos; los vapores importan y también una mano dentro del bote.
Desconectar cosas es como las cuadrillas de pisos causan daños que nadie nota hasta el día siguiente. Un congelador horizontal en la cochera, la bomba de sumidero en el sótano, la bomba de la pecera, un CPAP o un concentrador de oxígeno en una recámara, una cava de vinos. Usted lo desconectó para la sierra, el breaker se botó con la sierra, o conectó su extensión con GFCI y nunca reinició el contacto. Pregunte primero, use otro circuito donde se pueda, vuelva a conectar antes de irse, y dígale al dueño qué contactos y breakers tocó.
El aire se comparte. La sílice de una esmeriladora, el polvo de madera de una lijadora, los vapores de adhesivo y acabado, todo viaja por el ducto de retorno y entra a las recámaras. Apague el aire acondicionado mientras hace polvo o vapor, tape la rejilla de retorno, selle la puerta con plástico si el trabajo es grande, y ventile el cuarto de trabajo por una ventana. Dígale a la familia qué había en el aire, cuándo el cuarto es seguro, y qué hacer si lo huelen esta noche. El recorrido de fin de día cubre cables, navajas, cubetas, botes, el piloto, los contactos y el perro, en ese orden, todos los días.
Preguntas para la cuadrilla
- ¿Quién está en la casa hoy, y dónde está la línea entre la zona de trabajo y la familia?
- ¿Qué contactos y breakers va a tocar, y qué está conectado en ellos ahorita?
- ¿Quién hace el recorrido antes de la comida y antes de que salga la troca, y qué hay en la lista?
Para cerrar
Hoy cada herramienta está desconectada y cada cubeta vacía en cada descanso, y nadie se va sin el recorrido.
Para tener la plática con su cuadrilla
1
Léala en voz alta. Cinco minutos, antes de que empiece el trabajo.
2
Haga las preguntas. La cuadrilla que habla es la que recuerda.
3
Que firmen en sus propios teléfonos, y el registro queda sellado.