Posición del abanderado: nunca en el carril, y una salida

Un carro a 45 millas por hora recorre 66 pies cada segundo. Un conductor que baja la vista a un mensaje por tres segundos maneja 200 pies sin verlo a usted, y 200 pies es más o menos donde usted está parado.
Los puntos
- A los abanderados los mata el primer carro de la fila, no el décimo. El conductor que no ha bajado la velocidad es el que no lo ha visto, y eso lo descubre usted en el último segundo.
- Usted se para en el acotamiento o en el carril cerrado, nunca en el carril abierto. Entra al carril solo cuando el tráfico ya se detuvo, y sale de él antes de darles paso.
- Planee su ruta de escape antes del primer carro y dígala en voz alta: detrás de la barrera, subiendo el talud, detrás del camión. Si desde ese punto no hay a dónde ir, ese es el punto equivocado.
- Su estación queda lo bastante atrás para que el conductor pueda frenar donde usted quiere. A 45 millas por hora son 360 pies; a 55 son 495. Esos números son la Tabla 6E-1 de la Parte 6 del MUTCD.
- Mire al conductor, no al carro. Si la cabeza está agachada o el teléfono está arriba, ese conductor no lo ha visto, y usted se mueve primero, antes de comprobarlo.
Por qué sale mal
El 29 CFR 1926.201(a) dice que las señales del abanderado se ajustan a la Parte 6 del MUTCD, y el Capítulo 6E es el control por abanderados. La Sección 6E.08 pone la estación del abanderado donde el conductor que se acerca tiene la distancia completa de frenado: 155 pies a 25, 250 a 35, 360 a 45, 495 a 55, 645 a 65. Si la curva o la cresta le da menos que eso, la estación se mueve hacia atrás o se agrega un abanderado de aviso.
La Sección 6E.07 dice que el abanderado se para en el acotamiento junto al tráfico que controla o en el carril cerrado, y entra al carril abierto solo cuando los conductores ya se detuvieron. Pararse en el carril abierto para ser más visible es el error que hace que atropellen a la gente, porque visible no es lo mismo que visto.
La ruta de escape se decide antes del primer carro. Va en dirección contraria al tráfico, no cruzando el carril abierto y no hacia el carril cerrado donde se mueve el rodillo o el cargador. Ahí no se guarda nada, no se estaciona ningún camión, y usted nunca está parado entre un camión estacionado y el carril abierto, porque ahí es donde lo aplastan.
Un carro a 55 recorre 80 pies por segundo. Desde el momento en que usted decide que un conductor no va a parar tiene de uno a dos segundos, lo que alcanza para dar tres pasos si ya sabe en qué dirección y si estaba de frente al carro. No alcanza para voltearse, mirar y escoger.
El teléfono en la mano del conductor es la razón más común de que la cabeza esté agachada. Una mirada de cinco segundos a 55 es el largo de un campo de fútbol americano manejado a ciegas. Cuente las cabezas agachadas en la próxima hora de parabrisas; el número le va a cambiar qué tan en serio toma su ruta de escape.
Los errores comunes: caminar hacia el trabajo para hablar con alguien, pararse al inicio de la transición junto a los tambos, que es por donde entra primero un carro que se mete, y salir antes de tiempo a darle paso al primer carro. Cada uno de esos lo pone en el carril mientras se está moviendo.
Preguntas para la cuadrilla
- ¿Cuál es su ruta de escape desde donde se va a parar esta mañana, y hacia dónde corre?
- ¿Qué tan atrás del trabajo queda su estación en esta carretera, y el primer conductor lo alcanza a ver a esa distancia?
- ¿Qué hace usted en el momento en que ve a un conductor con la cabeza agachada y sin luces de freno?
Para cerrar
Antes del primer carro de esta mañana cada abanderado nombra su punto y su salida, y nadie se para en el carril abierto mientras se está moviendo.
Para tener la plática con su cuadrilla
1
Léala en voz alta. Cinco minutos, antes de que empiece el trabajo.
2
Haga las preguntas. La cuadrilla que habla es la que recuerda.
3
Que firmen en sus propios teléfonos, y el registro queda sellado.