Atender la descarga: a 25 pies y con la vista en la manguera

Una manguera de descarga a todo flujo puede mover bastante más de cien galones por minuto. Métase a la oficina por una firma y el derrame puede cubrir el patio para cuando usted salga.
Los puntos
- Un autotanque que se está descargando lo atiende una persona calificada todo el tiempo. Atender quiere decir estar a no más de 25 pies del tanque, alerta, con vista sin obstáculos del tanque y de la manguera de descarga hasta donde sea posible.
- Calificada quiere decir que usted sabe qué producto es, sabe los pasos de emergencia, y está autorizado para mover el camión y tiene cómo hacerlo. Un ayudante que no puede sacar la unidad no cuenta.
- Para diésel embarcado como líquido combustible, la norma le permite estar a no más de 150 pies del tanque y 25 pies de la manguera, y usted revisa con la vista el autotanque y el tanque que recibe por lo menos cada cinco minutos.
- La firma, el ticket y la llamada esperan hasta que las válvulas estén cerradas y la manguera escurrida. Si el cliente quiere platicar, que salga con usted al camión.
- Antes de descargar, sepa dónde está el paro de emergencia y que sirve. Estar junto a la manguera vale poco si su mano no alcanza el paro en unos segundos.
Por qué sale mal
La 177.834(i) le pone la obligación de atender a quien carga y al transportista durante la descarga. Un autotanque debe estar atendido por una persona calificada todo el tiempo mientras se carga o se descarga. La obligación del transportista en la descarga se termina solo cuando cumplió el transporte, el tanque quedó en el predio del cliente, y el tractor se desenganchó y salió del predio. Si la unidad sigue ahí, alguien calificado la está vigilando.
Los 25 pies son el número que la gente recuerda. La norma también dice que quien atiende una descarga debe estar alerta y tener vista sin obstáculos del autotanque y de la manguera de descarga hasta donde sea posible. Estar sentado en la cabina viendo el teléfono no es estar alerta. Pararse del otro lado del remolque donde no se ve la manguera no es vista sin obstáculos, aunque sea a 20 pies.
La idea de calificado en la norma es concreta y práctica. A usted le explicaron el material peligroso que está descargando, le dijeron qué hacer en una emergencia, y está autorizado para mover el autotanque y tiene cómo hacerlo. Esto último importa cuando empieza un fuego en la boca de llenado y lo correcto es cerrar las válvulas y alejar el camión. Las llaves en la oficina no ayudan.
El diésel embarcado como líquido combustible cae bajo la 177.837(d). Quien atiende se queda a no más de 150 pies del autotanque y 25 pies de la manguera de descarga, y revisa con la vista el autotanque y el tanque que recibe por lo menos una vez cada cinco minutos cuando la descarga dura más de cinco minutos. Eso sirve para una manguera larga hasta un tanque de rancho o de obra. No es permiso para sentarse en el taller.
La norma permite otras formas de atender: cámaras o sensores vigilados desde una estación de control con válvulas de cierre remoto, o mangueras con válvulas en las dos puntas que paran el flujo en un segundo si la manguera revienta, más una revisión en persona por lo menos cada 60 minutos. Esos son sistemas diseñados para terminales y plantas. En un camión de reparto frente a un tanque de rancho o de obra, el sistema es usted.
La falla común no es una manguera reventada. Es el chofer que entra a buscar al encargado, lo convencen de un café, y regresa con el combustible saliendo por el venteo. El tanque supuestamente recibía 1,000 galones y tenía lugar para 400, porque alguien más lo llenó ayer. Quien está junto a la manguera oye que cambia el silbido del venteo y cierra la válvula. Quien está adentro se entera después.
Preguntas para la cuadrilla
- ¿Dónde se va a parar en cada parada de hoy para ver el tanque y la manguera?
- ¿Quién de esta cuadrilla está calificado y trae las llaves para mover el camión si algo sale mal en el llenado?
- ¿Qué paradas de hoy tienen una manguera larga, y cómo va a vigilar las dos puntas?
Para cerrar
Hoy nadie deja la manguera por una firma; el papeleo espera hasta que las válvulas estén cerradas.
Para tener la plática con su cuadrilla
1
Léala en voz alta. Cinco minutos, antes de que empiece el trabajo.
2
Haga las preguntas. La cuadrilla que habla es la que recuerda.
3
Que firmen en sus propios teléfonos, y el registro queda sellado.